LO QUE REVELA LA TIERRA: HALLAZGOS, CIENCIA Y RELATO BÍBLICO

LOS RESTOS ENCONTRADOS EN LA TIERRA
El capítulo 9 de Historia de los Patriarcas y Profetas, titulado "La semana literal", recoge el debate de su tiempo sobre los hallazgos geológicos. La autora resume así la postura de los geólogos: «Han descubierto huesos de seres humanos y de animales, así como también instrumentos bélicos, árboles petrificados, etcétera, mucho mayores que los que existen hoy día» (PP 90.3). De esos restos, explica, algunos infieren que la tierra estuvo poblada mucho antes de la semana de la creación descrita en el Génesis (PP 90.3).
White ofrece otra interpretación de los mismos objetos. Según su texto, «Los vestigios que se encuentran en la tierra dan evidencia de condiciones que en muchos casos eran muy diferentes de las actuales; pero el tiempo en que estas condiciones imperaron solo puede saberse mediante la Sagrada Escritura» (PP 91.1). La autora relaciona esos restos con el diluvio: en los días de Noé, escribe, hombres, animales y árboles de gran tamaño «fueron sepultados y de esa manera preservados para probar a las generaciones subsiguientes que los antediluvianos perecieron por un diluvio» (PP 91.1). Y añade el propósito que atribuye a esos hallazgos: «Dios quiso que el descubrimiento de estas cosas estableciera la fe de los hombres en la historia sagrada» (PP 91.1).
La Educación, en su capítulo 14, "La ciencia y la Biblia", retoma la cuestión con palabras semejantes: «Es cierto que los restos encontrados en la tierra testifican que existieron hombres, animales y plantas mucho más grandes que los que ahora se conocen» (ED 116.2). La autora sostiene que «en cuanto a estas cosas, la historia bíblica proporciona amplia explicación» y que en la nueva formación de la corteza terrestre tras el diluvio «se conservaron muchas pruebas de la vida preexistente» (ED 116.2). Su conclusión sobre estos descubrimientos es explícita: «Estas cosas, al ser descubiertas, son otros tantos testigos mudos de la veracidad de la Palabra de Dios» (ED 116.2).
BOSQUES SEPULTADOS: EL CARBÓN Y EL PETRÓLEO
El capítulo 8 de Patriarcas y Profetas, "Después del diluvio", describe los cambios que, según la autora, sufrió la superficie terrestre: «Toda la superficie de la tierra sufrió cambios a causa del diluvio» (PP 86.1). El texto relata que un viento violento agitó las aguas y «amontonaron árboles, rocas y tierra sobre los cadáveres», y que metales y piedras preciosas del mundo anterior quedaron igualmente ocultos bajo tierra y rocas (PP 86.1).
De ese proceso deriva la autora el origen de algunos recursos naturales: «En ese tiempo inmensos bosques fueron sepultados. Desde entonces se han transformado en el carbón de piedra de las extensas capas de hulla que existen hoy día, y han producido también enormes cantidades de petróleo» (PP 86.3). La Educación repite la idea: los bosques sepultados en el diluvio, «convertidos después en carbón, forman los extensos yacimientos carboníferos y suministran petróleo» (ED 116.2).
En el mismo capítulo de Patriarcas y Profetas, la autora vincula esas capas con fenómenos posteriores. Según su descripción, cuando la hulla y el petróleo arden bajo tierra calientan las rocas, y la acción del agua sobre la cal «ocasiona terremotos, volcanes y brotes ígneos» (PP 86.3).
LA CIENCIA Y LA REVELACIÓN
El punto de partida de La Educación sobre esta materia es la armonía entre ambos campos: «Puesto que el libro de la naturaleza y el de la revelación llevan el sello de una Mente maestra, no pueden sino hablar en armonía» (ED 115.1). La autora añade: «La ciencia descubre siempre nuevas maravillas, pero en su investigación no obtiene nada que correctamente comprendido, discrepe con la revelación divina» (ED 115.1).
White identifica el origen del supuesto conflicto en las interpretaciones. Según su texto, «algunas deducciones erróneas de fenómenos observados en la naturaleza, han hecho suponer que existe un conflicto entre la ciencia y la revelación» (ED 115.2), y menciona expresamente la idea de que «la geología contradice la interpretación literal del relato mosaico de la creación» (ED 115.2).
Frente a ello, Patriarcas y Profetas fija un criterio: «Moisés escribió bajo la dirección del Espíritu de Dios; y una teoría geológica correcta no presentará descubrimientos que no puedan conciliarse con los asertos así inspirados» (PP 92.3). El mismo párrafo concluye: «Toda verdad, ya sea en la naturaleza o en la revelación, es consecuente consigo misma en todas sus manifestaciones» (PP 92.3). Mensajes Selectos, tomo 3, recoge una formulación casi idéntica en el capítulo "La ciencia y la revelación": «una teoría correcta de la geología nunca aceptará [supuestos] descubrimientos que no puedan reconciliarse con sus declaraciones» (3MS 351.2).
Ese mismo capítulo establece el orden de la comparación: «La Biblia no debe ser probada por las ideas científicas de los hombres, sino que la ciencia debe presentarse para soportar la prueba de esta norma infalible» (3MS 351.3). Y añade: «Cuando la Biblia hace declaraciones sobre hechos de la naturaleza, la ciencia puede compararse con la Palabra escrita; y un conocimiento correcto de ambas demostrará que ambas están en armonía» (3MS 351.3).
En Patriarcas y Profetas, la autora presenta la investigación científica como una ayuda cuando parte de esa premisa: «Los que reciben la Palabra escrita como su consejera encontrarán en la ciencia un auxiliar para comprender a Dios» (PP 94.3). Y resume: «el libro de la naturaleza y la Palabra escrita se iluminan mutuamente» (PP 94.1).
LOS LÍMITES DE LA INVESTIGACIÓN
Los textos insisten también en los límites del conocimiento humano. Patriarcas y Profetas afirma que Dios «nunca reveló» al hombre la manera precisa en que llevó a cabo la creación y que «la ciencia humana no puede escudriñar los secretos del Altísimo» (PP 91.4). La Educación enumera las razones de cautela que la autora atribuye a las conclusiones científicas sobre el pasado remoto, entre ellas «cuán a menudo se revisan o desechan las supuestas deducciones de la ciencia» y «con qué prontitud se añaden o quitan millones de años al supuesto período del desarrollo de la tierra» (ED 116.4).
El mismo capítulo recurre a unas palabras de Newton para ilustrar esa actitud: «Me parece que yo mismo he sido como un niño que busca guijarros y conchas a la orilla del mar, mientras el gran océano de la verdad se hallaba inexplorado delante de mí» (ED 120.1).
IMPERIOS QUE DESAPARECIERON
La Educación aborda además el testimonio de la historia en su capítulo 19, "La historia y la profecía". La autora sostiene que «La profecía ha anunciado el levantamiento y la caída de los grandes imperios del mundo: Babilonia, Medo-Persia, Grecia y Roma» (ED 160.2). Sobre Babilonia escribe que, «con todo su poder y magnificencia, que el mundo no volvió a contemplar», la ciudad «ha desaparecido completamente» (ED 165.2).
FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA
Fuentes citadas (en orden de aparición):
- (PP 90.3) White, Elena G. Historia de los Patriarcas y Profetas, cap. 9 "La semana literal", p. 90.
https://m.egwwritings.org/es/book/1704.428
- (PP 91.1) Ibíd., p. 91. https://m.egwwritings.org/es/book/1704.430
- (ED 116.2) White, Elena G. La Educación, cap. 14 "La ciencia y la Biblia", p. 116.
https://m.egwwritings.org/es/book/1702.623
- (PP 86.1) White, Elena G. Historia de los Patriarcas y Profetas, cap. 8 "Después del diluvio", p. 86.
https://m.egwwritings.org/es/book/1704.407
- (PP 86.3) Ibíd., p. 86. https://m.egwwritings.org/es/book/1704.409
- (ED 115.1) White, Elena G. La Educación, cap. 14 "La ciencia y la Biblia", p. 115.
https://m.egwwritings.org/es/book/1702.618
- (ED 115.2) Ibíd., p. 115. https://m.egwwritings.org/es/book/1702.619
- (PP 92.3) White, Elena G. Historia de los Patriarcas y Profetas, cap. 9 "La semana literal", p. 92.
https://m.egwwritings.org/es/book/1704.438
- (3MS 351.2) White, Elena G. Mensajes Selectos, tomo 3, cap. 38 "La ciencia y la revelación", p. 351.
https://m.egwwritings.org/es/book/202.1904
- (3MS 351.3) Ibíd., p. 351. https://m.egwwritings.org/es/book/202.1905
- (PP 94.3) White, Elena G. Historia de los Patriarcas y Profetas, cap. 9 "La semana literal", p. 94.
https://m.egwwritings.org/es/book/1704.449
- (PP 94.1) Ibíd., p. 94. https://m.egwwritings.org/es/book/1704.447
- (PP 91.4) Ibíd., p. 91. https://m.egwwritings.org/es/book/1704.433
- (ED 116.4) White, Elena G. La Educación, cap. 14 "La ciencia y la Biblia", p. 116.
https://m.egwwritings.org/es/book/1702.625
- (ED 120.1) Ibíd., p. 120. https://m.egwwritings.org/es/book/1702.641
- (ED 160.2) White, Elena G. La Educación, cap. 19 "La historia y la profecía", p. 160.
https://m.egwwritings.org/es/book/1702.903
- (ED 165.2) Ibíd., p. 165. https://m.egwwritings.org/es/book/1702.946
Bibliografía:
- White, Elena G. Historia de los Patriarcas y Profetas. Ellen G. White Writings,
https://m.egwwritings.org/es/book/1704.0 (consultado el 6 de octubre de 2026).
- White, Elena G. La Educación. Ellen G. White Writings, https://m.egwwritings.org/es/book/1702.0
(consultado el 6 de octubre de 2026).
- White, Elena G. Mensajes Selectos, tomo 3. Ellen G. White Writings, https://m.egwwritings.org/es/book/202.0
(consultado el 6 de octubre de 2026).